Una vez a la semana, conviene utilizar un producto específico exfoliante después de haberse limpiado adecuadamente el rostro. La finalidad de esta exfoliación es la de combatir las arrugas, aumentar la luminosidad y coloración del cutis y reducir las mangas cutáneas y las pequeñas cicatrices que lo afean.
Al librar las células muertas la capa superficial de la piel, se restablece la normalidad en las funciones cutáneas alteradas. Para hacerce un tratamiento de exfoliación en casa es suficiente con la aplicación del jugo de un ananá, que contiene vitaminas y principios activos altamente hidratantes.
Además, la acción proteolítica del ananá digiere las células muertas de la piel. De este modo, un buen peeling casero se logra aplicando el jugo sobre el rostro durante unos diez minutos.
miércoles, 2 de enero de 2008
Exfoliación: Eliminación de celulas muertas de la piel
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