El trastorno por atracón es un desorden alimenticio en el cual un individuo:
No tiene control de forma periódica sobre el consumo de comida.
Come una gran cantidad de comida de una vez.
Come de forma mucho más rápida durante los episodios de atracón que en la alimentación normal.
Come hasta que se siente incómodo físicamente.
Come en abudancia aunque no esté hambriento.
Siempre come solo durante los atracones para evitar que se descubra su enfermedad.
A menudo come solo durante la alimentación normal, debido a que tiene sentimientos de culpa sobre la comida.
Se siente disgustado, deprimido o culpable después del atracón
El trastorno por atracón es un elemento de otro desorden alimenticio: la bulimia nerviosa. Los criterios de diagnóstico formales son similares: al menos dos atracones por semana por un periodo de tiempo largo. En la bulimia, sin embargo, los atracones son seguidos de vómito, periodos de ayuno o un ejercicio extenuante. Por contra, las personas con trastorno por atracón no vomitan, ni ayunan o hacen ejercicio excesivo después del atracón. La gente con bulimia suele tener peso normal o un ligero sobrepeso (el vómito y los otros métodos tienen poco efecto sobre la grasa corporal), mientras que quienes padecen el trastorno por atracón suelen tener sobrepeso o ser obesos.
El desorden por atracón es similar a la alimentación compulsiva. La diferencia es que en el trastorno por atracón no se da una compulsión por comer de más y no se pierde demasiado tiempo fantaseando acerca de la comida sino que, por el contrario, se producen sentimientos negativos.
Actualmente se discute si el trastorno por atracón tiene su propio diagnóstico. Algunos piensan que es un subtipo de bulimia nerviosa, pero otros argumentan que tiene características distintivas. Actualmente, el DSM-IV lo incluye entre los desórdenes alimenticios sin especificar.
miércoles, 2 de enero de 2008
El trastorno por atracón
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