Es un vicio tan antiestético como poco saludable: comerse las uñas u onicofagia (así lo llaman los médicos) es una práctica que suele comenzar en la infancia que si bien se mejora y cura en la adolescencia, hay personas que persisten con ellos de manera compulsiva.
Tener las manos con pellejos, heridas o con las uñas desprolijas no es una buena carta de presentación. Además no lograrás ni mantenerte bella, ni adelgazar, ni nada!
Entre los consejos que podemos darte para que no te comas las uñas, resaltamos el de poner un esmalte con sabor amargo en tus uñas, o ponerse cinta scotch sobre ellas. Puedes usar algún objeto antiestres cuando tengas la necesidad de hacerlo.
miércoles, 2 de enero de 2008
Evitar comerse las uñas
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